Auto 2008

TU TALLER DE CONFIANZA
EN BARCELONA

Blog

De momento tu coche no conduce por ti

Seguramente a muchos os suena la frase “No podemos conducir por ti”. Se trata del lema utilizado en la campaña que la DGT lanzó en 2005 para prevenir el consumo de alcohol antes de ponerse al volante de un coche.

Hoy, 12 años después, podría volver a tener plena vigencia, pero por unos motivos bien distintos. Y es que en mayo de 2016, Joshua Brown falleció en un accidente de automóvil mientras circulaba con su flamante Tesla Model S, la berlina deportiva de esta marca especializada en coches eléctricos, en un momento en el que estaba activado el piloto automático.

Sí, ya hay coches que van solos, que son capaces de llevarte de A a B simplemente indicándoles la dirección de destino. No es el futuro, sino una tecnología que funciona, y funciona bien, casi siempre. Por la cuenta que les trae, las marcas sacan al mercado estas nuevas tecnologías de conducción autónoma hasta que están completamente seguras de que funcionan a la perfección.

Lo que ocurre es que, por muchos tests que se hagan, recorriendo miles o millones de kilómetros para probar las reacciones de estos sistemas frente a las más variadas situaciones, hay una variable que todavía hoy no hay ninguna inteligencia artificial que sea capaz de controlar: la imprevisibilidad del ser humano.

Cuando conducimos hay infinitos factores que inciden en nuestra actitud al volante. El cansancio, el estado de ánimo, la prisa, el conocimiento o no de la ruta, una calada al cigarro, una llamada o un mensaje al móvil… Cualquiera de estas circunstancias pueden condicionar nuestra reacción cuando nos enfrentamos a un imprevisto, y son situaciones que por supuesto ninguna máquina puede experimentar, ni mucho menos “comprender”.

Por eso, desde los sistemas de conducción autónoma más básicos (por ejemplo, el que corrige la dirección para mantener el coche en el carril) a los más avanzados (el piloto automático de Tesla sería uno de ellos), pasando por los sistemas de detección de peatones, el libro de instrucciones lo pone bien claro en todos los casos: la responsabilidad de lo que ocurre en el coche es única y exclusivamente de su conductor, de manera que jamás hay que confiarse y dejar que el coche tome las decisiones.

De momento, hasta aviso en contrario, estos dispositivos solo sirven para corregir fallos de conducción o, como mucho, hacer la conducción más relajada, pero todavía no son capaces de mejorar las decisiones que tome un conductor atento y comprometido.

 

Arte en el automóvil

Hace unos días compartimos en nuestra página de Facebook un post de un artículo en el que se hablaba de una colección de 100 pinturas que repasaban el siglo de historia de la marca BMW. Como curiosidad, resulta que su autor, el artista rumano Adrian Mitu, las pintó todas con café.

Excentricidades aparte, lo cierto es que el mundo del automóvil ha sido fuente de inspiración de no pocos artistas a lo largo de la historia. Juan Carlos Ferrigno, por ejemplo, es un argentino que vive en Barcelona y que es considerado uno de los mejores pintores de competición del mundo. Volviendo a la marca alemana, la colección BMW Art Cars lleva más de cuatro décadas dando un colorido especial al mundo del motor, dejando que las carrocerías de sus coches sirvieran de lienzo donde artistas de todo tipo pudieran imprimir su talento creativo sobre ellas.

Y es que, aunque para muchos un coche no es más que un producto industrial, fabricado para satisfacer una necesidad puramente práctica, su creación necesita del ingenio de personas que le den una forma única. Una visita a cualquier museo del automóvil nos ayuda a poner en perspectiva hasta qué punto este se ha invertido talento artístico en el desarrollo de estos vehículos.

Afortunadamente, y por mucho que concentraciones como el Rally Barcelona-Sitges sean cada vez más difíciles de encontrar, seguimos encontrando grandes museos como el de Lamborghini o el de Mercedes-Benz, en los que uno se da cuenta de que, además de complejas obras de ingeniería, los automóviles llegan a ser en muchas ocasiones auténticas obras de arte.

No hace falta, sin embargo, irse hasta la idílica Emilia-Romagna en Italia, ni al industrializado Baden-Wurtemberg alemán, para encontrar reliquias que pueden dar una idea de hasta qué punto se puede desarrollar la creatividad. En España tenemos como mínimo 10 museos del automóvil en los que cualquier aficionado puede disfrutar con las formas de auténticas joyas sobre ruedas.

Se avecina el Automobile Barcelona

A mediados de este mes de mayo se celebra el Automobile Barcelona, es decir, lo que siempre se había llamado Salón del Automóvil. El nuevo nombre tiene su razón de ser en el cambio de orientación de este evento, que en esta edición tratará de dar mayor visibilidad a las últimas tendencias en el sector de la automoción.
El futuro del automóvil, se está construyendo en base a tres pilares: la conectividad, la conducción autónoma y la propulsión con cero emisiones.
Sí, parece mentira, pero en mucho menos tiempo del que nos imaginamos será posible que, mientras vamos pensando en nuestras cosas, el coche cambie el itinerario previsto inicialmente al salir de casa para evitar un atasco, nos busque aparcamiento libre, y que lo haga sin hacer ruido ni emitir sustancias nocivas a la atmósfera.
Paralelamente, también están surgiendo iniciativas, como la de Uber, que prometen que los coches voladores serán una realidad para el año 2020, aunque está por ver que esta controvertida compañía americana pueda superar todas las dificultades en las que su CEO y fundador, Travis Kalanick, se empeña en meterla.
Pero volviendo a poner los pies en el suelo, lo que promete esta edición de Automobile Barcelona es que servirá para que sus visitantes entren en contacto con las últimas tecnologías aplicadas en los vehículos modernos. A nosotros nos parece una iniciativa de lo más interesante, porque a la hora de comprar un coche, en muy pocas ocasiones se tiene la oportunidad de probar cómo funcionan dispositivos como el asistente de cambio de involuntario de carril, o el traffic jam assist, entre otros.
Y es que todavía es posible encontrarse con conductores que se enfadan con su coche porque el pedal de freno les vibró en una frenada de emergencia, sin saber que eso es síntoma de que el ABS estaba actuando. O lo que es lo mismo, aún nos queda mucho que aprender sobre los adelantos que las marcas han desarrollado para mejorar nuestra seguridad y respetar el medio ambiente.

El Rally de Coches de Época Barcelona-Sitges, contigo empezó todo

Disculpad la pequeña broma del titular para este artículo, porque en realidad nuestra relación con esa prueba no va más allá de la curiosidad que cualquier aficionado al automóvil puede tener al ver coches producidos hace casi un siglo, o más.

Como es tradicional, el Rally de Coches de Época Barcelona-Sitges se celebró el primer fin de semana de marzo y, como es habitual también, aglutinó a no pocos ejemplares de preguerra. Cerca de 80 vehículos, entre coches producidos hasta 1928 y motos fabricadas hasta 1938, se concentraron en la Plaza de Sant Jaume de Barcelona el domingo 5 por la mañana, dispuestos a afrontar una ruta que une el centro de la Ciudad Condal con Sitges.

Todos los vehículos participantes se encuentran en perfecto estado de revista, y eso es lo más impresionante, porque se trata de ejemplares que, en algunos casos, tienen más de 100 años de antigüedad. El trabajo de restauración y mantenimiento en muchos de ellos hace que se puedan considerar auténticas obras de arte y, aunque la forma de trabajar sobre ellos difiere bastante de las técnicas que usamos los talleres de chapa y pintura y pintura modernos, no podemos dejar de sentir una gran admiración por los especialistas en este tipo de trabajos.

Y es que para cualquiera que ame el mundo del automóvil, no hay límite de edad.

 

Un Mobile World Congress 2017 para el automóvil

El Mobile World Congress 2017 aterriza en Barcelona y, como viene siendo cada vez más norma, el salón de los móviles tiene unos invitados cada vez más interesados en lo que se cuece en su sector: las marcas de coches.

De momento son ya SEAT, Ford, BMW, Peugeot y Mercedes las que exponen sus últimas novedades en Fira Barcelona, pero todo apunta a que el número crecerá de forma notable en próximas ediciones. ¿A qué se debe?

Pues, sencillamente, a que la evolución del automóvil a corto plazo se apoya en tres patas: la propulsión sin emisiones; la conducción autónoma; y, la que nos ocupa en este caso, la conectividad.

Si hace bien poco tiempo lo más tecnológico que podíamos encontrar en el interior de un coche era un radio-CD con MP3, ahora cualquier modelo de tipo medio con un nivel de acabado tirando a normalito ya incluye, aunque sea como opción, una pantalla táctil de gran tamaño en la que se reproducen algunas de las principales aplicaciones de nuestro teléfono móvil. Así, dicen, podemos conducir mientras el dispositivo nos “lee” los mensajes que nos llegan a Facebook, Twitter, al buzón de correo o a otras aplicaciones. O podemos conectar una cámara GoPro (aquí podrá sonar raro, pero en países como Rusia se ha convertido en una necesidad real). Pero sobre todo, en breve todos los coches nuevos que salgan al mercado deberán llevar de serie un sistema de comunicación capaz de conectar automáticamente con una central de emergencias cuando tenemos un accidente.

Esto es solo el principio del camino. A principios de año Bosch desvelaba en Las Vegas un concept car que anticipaba por donde irán los tiros de la conectividad entre el automóvil y su entorno, con soluciones que no solo afectarán a la forma como se comunican el coche y su conductor, sino que también implicarán al hogar e incluso a la bicicleta, llegado el caso.

Y cuidado, porque quien piense que ya es demasiado mayor para todo esto, ha de tener en cuenta que muchos de estos proyectos serán realidad en coches populares en cinco años como mucho.

Pasión con cada generación

Cada año desde hace más de tres décadas, nuestra marca de pinturas Standox edita un calendario cuya temática está relacionada con el mundo del automóvil. Siempre se ha distinguido por cómo las imágenes que lo componen consiguen captar nuestra atención, pero en esta ocasión el resultado nos ha encantado especialmente.

Bajo el título de “Generation of Colour”, el calendario 2017 de Standox es una evocadora propuesta que vincula el pasado y presente del automóvil. En sus doce postales se muestran otros tantos modelos clásicos posando junto a lo que podrían considerarse sus herederos del presente. El ejemplo más evidente es el del Porsche 911, que pese a que el original no tenga en común con la última generación más que el nombre y el escudo de la marca, a nadie se le escapa el íntimo parentesco entre ellos, hasta el punto de que en sus más de 50 años de historia ha mantenido su configuración de motor y cambio traseros y motor bóxer de 6 cilindros. A eso se le llama ser fiel a los principios.

Otros modelos, como el Volkswagen Beetle, el Fiat 500 o el Mini también rinden tributo al pasado, aunque hoy su planteamiento es más bien ‘chic’, totalmente diferente al de sus predecesores, coches populares que contribuyeron a hacer accesible la movilidad por carretera a millones de personas. También podría decirse que ha subido algunos peldaños la típica VW Caravelle. Pocas veces pintar la carrocería de una furgoneta ha tenido tanto significado como para la gran cantidad de jóvenes que en los años sesenta la convirtieron en un icono de la libertad. Probablemente, muchos de aquellos jóvenes de entonces hoy utilizan a la moderna –y lujosa- Caravelle para sus viajes de vacaciones a los lugares más remotos… y duermen en establecimientos de 4 o 5 estrellas.

Sea como fuere, lo que permanece inmutable es la pasión con la que los coches de entonces y los de ahora los fabrican unos y los conducen otros. La misma pasión con la que, llegado el momento, los reparamos nosotros, ahora y en el futuro. Porque, reconozcámoslo, si somos capaces de ponernos un poco sentimentales mirando fotos de estos objetos con ruedas hechos de metal y plásticos, será que algo nos transmiten. ¿O no?

El coche, un criminal en Barcelona

Según señala Google Maps, Auto2008 está a apenas 6 minutos en coche de la Sagrada Familia, uno de los símbolos más representativos de esta Barcelona que tanto queremos. Hoy, cualquier turista accidental puede pasar por delante de este monumento inacabado con su propio vehículo, cualquiera que éste sea, pero en 2017 lo tendrá un poco más complicado, y en 2020 le será todavía más difícil. Pero no será un problema, porque contará con el Metro, con varias líneas de bus e incluso el taxi para acercarse hasta el templo y hacerle todas las fotos que quiera. Al fin y al cabo, una cámara no pesa demasiado. Está claro que es toda una suerte ser turista en Barcelona.

Ser residente, en cambio, ya no tanto. El Ayuntamiento de la ciudad anunció en noviembre que tiene previsto prohibir la circulación por todo el área urbana comprendida entre ambas rondas (la de Dalt y la del Litoral) a los vehículos de gasolina anteriores al año 2000, y a los vehículos diésel previos a 2005. Será una medida que se aplicará de forma progresiva, pero la intención del Consistorio es que en el año 2020 ningún coche de los considerados contaminantes pueda entrar ni circular en la Ciudad Condal.

Seguramente, las personas encargadas de desarrollar este plan han tenido en cuenta muchas variables que a nosotros se nos escapan, pero de lo que tampoco hay duda es de que se han olvidado de otras muchas que, a bote pronto, no parece que tengan fácil solución. Se nos ocurren algunas preguntas al respecto:

  1. ¿Qué va a pasar con los más de 000 vehículos en Barcelona que no cumplen con este arbitrario baremo que cada año pagan su impuesto de circulación?
  2. ¿Por qué se quiere penalizar a un coche antiguo, que circula muchísimos kilómetros menos que uno nuevo, y por tanto contamina también menos?
  3. ¿Qué soluciones de movilidad se ofrecerá a los barceloneses que, por ejemplo, tienen que llevar a los niños al colegio cada día y después se desplazan a trabajar a un polígono industrial?

 

Que nadie nos malinterprete: en Auto2008 estamos totalmente a favor de que se tomen medidas positivas como las que propone el RACC, que contribuyan a mejorar la calidad del aire que respiramos. Por eso nuestra cabina de pintura y el resto de nuestras instalaciones cuentan con los sistemas adecuados para preservar el medio ambiente.

Lo que ya no nos parece tan correcto es que, en tres años, varios centenares de miles de conductores ya no puedan utilizar su coche, el mismo que compraron legalmente y que pasa la ITV religiosamente cada 12 meses.

Cumplimos 8 años, un número dos veces redondo

 

Nacimos en 2008, y creemos que ése es un buen motivo para celebrar nuestro 8º aniversario. Porque hay quien piensa que solo se conmemoran los números redondos, de 5 en 5 o de 10 en 10. Sin embargo, el 8 es para nosotros un número dos veces redondo.

Redondo porque parece que fue ayer, pero cuando echamos la vista atrás vemos que ha pasado el tiempo suficiente como para sentirnos orgullosos. Cuando empezamos, aún había quien ponía en duda el cambio climático, pero todos teníamos claro que la crisis era una realidad. Nosotros también, pero eso no supuso un freno, porque teníamos muy claro lo que queríamos. Queríamos ser el taller de chapa y pintura en el que la gente de nuestro entorno piensa cuando tiene un problema con la carrocería de su coche. Hoy, ocho años después de subir por primera vez la persiana, nos sentimos satisfechos porque creemos que estamos cumpliendo con ese objetivo que es tan fácil de decir pero tan difícil de lograr y consolidar en el tiempo.

Y el 8 es un número redondo porque cada día desde que arrancamos, cuando los clientes cruzan el umbral de nuestro taller, encuentran trabajando en él al equipo más cualificado y motivado. Todos nosotros compartimos la pasión por el trabajo bien hecho, el compromiso con la calidad de nuestros acabados y reparaciones, que perduran en el tiempo.

Nos formamos para conocer las últimas tecnologías en el arte de la pintura en el automóvil –porque las hay, y cada día más sorprendentes-, y usamos herramientas y productos de fiabilidad contrastada. Todo, para que el conductor vuelva a sentirse orgulloso de su coche. Igual que nosotros de tenerlo como cliente, como mínimo, otros 8 años más

El Salón de París ha sido el de la luz y el color

Cada vez que hay una feria del automóvil como el Salón de París 2016, el mundo del motor se paraliza y se concentra en la ciudad en cuestión. La gran mayoría de las principales marcas pasan varios meses preparando su presencia en los stands, donde muestran no solo sus últimas novedades, sino también sus propuestas de diseño y tecnología para el futuro a corto y medio plazo.

En esta edición del Salón de París ha hecho honor al apelativo de la capital francesa, conocida como la “ciudad de la luz”. Por una parte, en el recinto ferial de la Puerta de Versalles han podido verse gran cantidad de vehículos eléctricos e híbridos, bien como concept cars, o como modelos a punto de comercializarse, que muestran una realidad que parecía lejana hasta hace poco tiempo pero que comienza a extenderse en los catálogos de las marcas.

Entre los primeros, tenemos ejemplos como el Renault Trezor, un prototipo cuya sensual carrocería de color gris se combina con el rojo intenso del interior y la zona acristalada, o el Vision Mercedes-Maybach 6, un espectacular coupé de 5,70 metros de longitud y llantas de 24 pulgadas, propulsado por cuatro motores eléctricos. El Volkswagen I.D., por su parte, es el anticipo de la propuesta de la firma alemana en lo que a movilidad sin emisiones se refiere, y bajo su carrocería blanca de trazos limpios y aerodinámicos, de tamaño similar al Volkswagen Golf, se esconde un motor que cuando vea la luz en el año 2020 debería permitir una autonomía de entre 400 y 600 kilómetros.

Frente a estas propuestas de futuro, smart presentaba su nueva gama de vehículos electric drive que, esta vez sí, tiene como objetivo una mayor difusión entre el gran público. Con unas prestaciones y autonomía claramente mejoradas respecto a su predecesor, estará disponible en las tres carrocerías de la marca (fortwo coupé, fortwo cabrio y forfour), y aunque admitirán las amplias posibilidades de personalización ya conocidas, mantienen el particular color verde metalizado para su carrocería.

 

El tamaño sí importa

Una duda trascendental asalta a todo conductor el día que tiene que decidir –y ese día siempre llega, tarde o temprano, por poco que nos guste- dónde llevar el coche a reparar su primer golpe o rozadura.

Muchos, especialmente si hace poco tiempo que lo están disfrutando, tienden a pensar que merece la pena ir al concesionario donde lo adquirieron, convencidos de que el recepcionista del enorme taller del servicio oficial les tratará tan bien como lo hizo en su día el comercial que les vendió el coche. Cuando el cliente se vaya, le pedirá al jefe de taller de la sección de carrocería que mime su vehículo de forma especial. Y este profesional encargará a los operarios a su cargo que hagan el trabajo de sus vidas para devolverle todo el esplendor perdido. Así se trabaja en un gran concesionario, siempre enfocado a la atención al cliente, por vocación o por política de la marca, que también le exige una gran inversión para dejarle colgar su logo en la fachada. Y eso, claro está, se acaba repercutiendo en la factura final.

Otros conductores, en cambio, prefieren confiar en la experiencia. La suya propia o la de alguien cercano, que una vez llevó su coche a un taller que le había recomendado un amigo que lo había reparado allí y, años después, no podía recordar qué pieza le habían pintado. “Son unos artistas”, le podrá decir, y no le faltará razón, porque los coches que pintamos en Auto2008 son más una obra personal que trabajos en cadena, en los que un operario enmascara, otro enmasilla y lija, y un tercero pinta y barniza, como si de una fábrica se tratara.

Cuando las instalaciones tienen la superficie suficiente, la cabina y las herramientas son de calidad y se usan productos de primera marca (¿Has leído la entrada No nos gustan los AX. Por eso usamos Standox?), lo que de verdad marca la diferencia no es lo grande que sea el taller o lo brillante y famoso que sea el logo de la entrada, sino la implicación y experiencia de los que estamos detrás de la puerta. Y esa puerta, en nuestro taller, siempre está abierta.